SERGIO TAPIA TAPIA
Desde: http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LROpinion03&td=09&tm=05&ta=2011
Se vienen haciendo conjeturas sobre la tendencia del voto de la Gran Familia Militar y Policial. Porque se cree que, como Ollanta es militar retirado, contaría con una supuesta y natural inclinación de arrastrar tras de sí el voto de simpatía de los militares, de los policías y de sus familiares más cercanos.
Nunca sabremos, a ciencia cierta, por quien votan los militares y los policías, porque el voto es secreto, y además es anónimo. Y, las encuestas son indiciarias, no son fiables en sí mismas porque no son de resultados ciertos.
Pero una cosa si es cierta y es demostrable, lo que Ollanta hará con las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, tal como lo ha escrito en su Plan de Gobierno.
Para Ollanta las FFAA y la PNP son enemigas, lo dice en la pág. 13 del Plan: "la democracia es débil e incompleta", porque "está acosada permanentemente por poderes fácticos (...) que nadie elige, nadie controla y nadie fiscaliza, como son el caso de los militares, los gremios empresariales, los medios de comunicación masivos, las iglesias, (...), quienes (...) fijan las agendas políticas, organizan la opinión pública y alcanzan niveles de participación privilegiada en la toma de decisiones y ejercicio del poder." (ver: http://www.partidonacionalistaperuano.net/images/archivos/PlandeGobierno_GanaPeru_2011-2016.pdf
Ollanta desaparecerá la Justicia Militar, está dicho en las págs. 45 y 52 de su Plan de Gobierno, para lo cual contará con el auxilio de esas ONGs (la impronunciable sigla: “o-ene-ges”), que tanta persecución han desatado y tanto daño han causado a los miembros y a los Institutos de las FFAA y PNP.
Ollanta desatará la mayor persecución judicial que hayan tenido históricamente los militares y los policías peruanos, lo ha escrito en la pág. 48 del Plan de Gobierno, para "la erradicación y prevención de nuevas expresiones de violencia política y social y construcción de una cultura de paz (...) proponemos: (...) la investigación exhaustiva, la judicialización de los casos de derechos humanos, sanción ejemplar de los responsables civiles, policías y militares en estricta correspondencia de las responsabilidades establecidas."
n la pág. 50 de su Plan anuncia una "reforma militar", distinta a la reforma política del Ministerio de Defensa en el que hará prevalecer el elemento civil sobre el personal militar. ¿Qué raro, que el supuesto militar Ollanta piense que los civiles deban prevalecer sobre los militares, justo en los temas en los que los militares son los profesionales competentes?
En la pág. 53, Ollanta plantea la reducción sustancial de las FFAA, para que sean "más pequeñas" y con una "nueva distribución territorial" que contará "con dos o tres núcleos" que se denominarán "Fuerza de Reacción Rápida".
Los militares y policías se distinguen por ser informados y analíticos. Su profesión les aleja de la tentación de decidir emocionalmente. Por eso, si la Familia Militar lee ese Plan de Gobierno, imaginen lo que harán con ellos: ¡No votarán por Ollanta!
Director Jurídico de UnoAmérica
martes, 10 de mayo de 2011
domingo, 8 de mayo de 2011
VII Razon para no votar por Ollanta
SERGIO TAPIA TAPIA
Desde: http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LROpinion03&td=08&tm=05&ta=2011
Ollanta es enemigo de los derechos fundamentales de todo ser humano. Ollanta amenaza el derecho de asociarse libremente. Esta es una actitud muy característica de los déspotas.
La Constitución peruana en su artículo segundo precisa los derechos que tienen todas las personas. En el Inciso 13, de ese artículo segundo, se consagra el derecho de asociarse “sin autorización previa”, y se precisa que las asociaciones no pueden ser disueltas “por resolución administrativa”. Es decir, en el supuesto –negado– que Ollanta fuese el presidente, está impedido constitucionalmente de “disolver” asociaciones.
Pero, Ollanta avisa a todos los peruanos, en la pág. 13 de su Plan de Gobierno, la intención que tiene de disolver las asociaciones de los empresarios: “la democracia es débil e incompleta”, porque “está acosada permanentemente por poderes fácticos (…) que nadie elige, nadie controla y nadie fiscaliza, como son el caso de los militares, los gremios empresariales, los medios de comunicación masivos, las iglesias, (…), quienes (…) fijan las agendas políticas, organizan la opinión pública y alcanzan niveles de participación privilegiada en la toma de decisiones y ejercicio del poder.” (ver: http://www.partidonacionalistaperuano.net/images/archivos/PlandeGobierno_GanaPeru_2011-2016.pdf)
La autoridad del Estado es necesaria, pero se puede enfermar. Cuando la autoridad no funciona, se produce la anarquía, porque al no haber quien gobierne se produce el caos general, como en el tránsito cuando no funciona el semáforo y no hay policía que ponga orden. La otra enfermedad, de la autoridad del Estado, es cuando se extiende más allá de los límites que debe de tener; es como un cáncer, que va creciendo en detrimento de otros organismos sociales, políticos o económicos. Ese cáncer es el totalitarismo, enfermedad a la que Ollanta es proclive.
Esto explica por qué a Ollanta le molestan los gremios empresariales, que son las asociaciones de los emprendedores peruanos. Los acusa con dureza, pero sin pruebas, en ninguna de las 198 páginas de su Plan de Gobierno se ha demostrado nada contra ellas. Por lo tanto, la postura de Ollanta es ideológica, no se basa en la observación de la realidad, sino en sus “ideas” prejuiciosas.
Durante la sangrienta Revolución “llamada Francesa”, la que se hizo famosa por el uso indiscriminado de la guillotina, se dictó una ley que prohibió el derecho de asociación. Fue una ley antinatural, la Ley Le Chapelier (ver: Carlos Sacheri, El Orden Natural, Lima, tres ediciones, pág. 40; también puede consultarse Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_Le_Chapelier). Este personaje, Le Chapelier, fue el primer presidente de los “jacobinos”, esos gobernantes genocidas de la peor etapa de la Revolución-llamada-Francesa.
Hoy en día tenemos nuevos “jacobinos”, que los preside Ollanta. Que quieren negarnos el derecho de asociación. Primero empezará con los gremios de los emprendedores, luego seguirán todos. Por eso, el 5 de junio: No votes por Ollanta.
(*)Director Jurídico de UnoAmérica
Desde: http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LROpinion03&td=08&tm=05&ta=2011
Ollanta es enemigo de los derechos fundamentales de todo ser humano. Ollanta amenaza el derecho de asociarse libremente. Esta es una actitud muy característica de los déspotas.
La Constitución peruana en su artículo segundo precisa los derechos que tienen todas las personas. En el Inciso 13, de ese artículo segundo, se consagra el derecho de asociarse “sin autorización previa”, y se precisa que las asociaciones no pueden ser disueltas “por resolución administrativa”. Es decir, en el supuesto –negado– que Ollanta fuese el presidente, está impedido constitucionalmente de “disolver” asociaciones.
Pero, Ollanta avisa a todos los peruanos, en la pág. 13 de su Plan de Gobierno, la intención que tiene de disolver las asociaciones de los empresarios: “la democracia es débil e incompleta”, porque “está acosada permanentemente por poderes fácticos (…) que nadie elige, nadie controla y nadie fiscaliza, como son el caso de los militares, los gremios empresariales, los medios de comunicación masivos, las iglesias, (…), quienes (…) fijan las agendas políticas, organizan la opinión pública y alcanzan niveles de participación privilegiada en la toma de decisiones y ejercicio del poder.” (ver: http://www.partidonacionalistaperuano.net/images/archivos/PlandeGobierno_GanaPeru_2011-2016.pdf)
La autoridad del Estado es necesaria, pero se puede enfermar. Cuando la autoridad no funciona, se produce la anarquía, porque al no haber quien gobierne se produce el caos general, como en el tránsito cuando no funciona el semáforo y no hay policía que ponga orden. La otra enfermedad, de la autoridad del Estado, es cuando se extiende más allá de los límites que debe de tener; es como un cáncer, que va creciendo en detrimento de otros organismos sociales, políticos o económicos. Ese cáncer es el totalitarismo, enfermedad a la que Ollanta es proclive.
Esto explica por qué a Ollanta le molestan los gremios empresariales, que son las asociaciones de los emprendedores peruanos. Los acusa con dureza, pero sin pruebas, en ninguna de las 198 páginas de su Plan de Gobierno se ha demostrado nada contra ellas. Por lo tanto, la postura de Ollanta es ideológica, no se basa en la observación de la realidad, sino en sus “ideas” prejuiciosas.
Durante la sangrienta Revolución “llamada Francesa”, la que se hizo famosa por el uso indiscriminado de la guillotina, se dictó una ley que prohibió el derecho de asociación. Fue una ley antinatural, la Ley Le Chapelier (ver: Carlos Sacheri, El Orden Natural, Lima, tres ediciones, pág. 40; también puede consultarse Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_Le_Chapelier). Este personaje, Le Chapelier, fue el primer presidente de los “jacobinos”, esos gobernantes genocidas de la peor etapa de la Revolución-llamada-Francesa.
Hoy en día tenemos nuevos “jacobinos”, que los preside Ollanta. Que quieren negarnos el derecho de asociación. Primero empezará con los gremios de los emprendedores, luego seguirán todos. Por eso, el 5 de junio: No votes por Ollanta.
(*)Director Jurídico de UnoAmérica
viernes, 6 de mayo de 2011
VI RAZON PARA NO VOTAR POR OLLANTA
SERGIO TAPIA TAPIA
Desde: http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LROpinion02&td=06&tm=05&ta=2011
Desde: http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LROpinion02&td=06&tm=05&ta=2011
Ollanta Humala ha cumplido con la Ley Electoral, presentando su Plan de Gobierno al Jurado Nacional de Elecciones (JNE). En la pág. 13 del Plan, se afirma que nuestra “democracia es débil e incompleta”, porque “está acosada permanentemente por poderes fácticos (…) que nadie elige, nadie controla y nadie fiscaliza, como son el caso de los militares, los gremios empresariales, los medios de comunicación masivos, las iglesias (…), quienes (…) fijan las agendas políticas, organizan la opinión pública y alcanzan niveles de participación privilegiada en la toma de decisiones y ejercicio del poder.” (ver: http://www.partidonacionalistaperuano.net/images/archivos/PlandeGobierno_GanaPeru_2011-2016.pdf).
La democracia republicana es un sistema de gobierno, entre otros sistemas buenos y malos que sea han ideado a lo largo de la Historia. Lo que caracteriza a la democracia es la consolidación de las libertades. Y, para que las libertades puedan ejercerse con garantía, el régimen democrático debe respetar la distribución de los poderes y competencias.
Habrá algunas funciones que serán ejercidas por el Estado, y otras que les corresponderá al libre ejercicio de los ciudadanos. Como es el caso de los medios de comunicación. Sin dependencia a la autoridad estatal, para evitar las injerencias que desnaturalizan las libertades de expresión y de opinión. Nada de esto se opone a la investigación del Ministerio Público y a la intervención del Poder Judicial, cuando por abuso de estas libertades, su ejercicio se trastorne en ilegal y agraviante a los derechos de los demás.
Es extraño que los medios de comunicación no hayan reparado en la página 13 del Plan de Ollanta Humala, en la que les imputa responsabilidad en la debilidad de la democracia en el Perú. Lo que significa que si Ollanta llega al poder, se terminó la libertad de prensa en el Perú, porque él “elegirá” cuáles serán nuestros medios de prensa, y Ollanta “controlará y fiscalizará” la prensa. Exactamente con lo vienen haciendo sus socios políticos: Fidel Castro en Cuba y Chávez en Venezuela.
Ollanta concibe a los medios de prensa como “poderes fácticos”, lo que quiere decir que los considera como autoridades ilegítimas, al margen de la ley.
Estos conceptos de Ollanta lo revelan como un político totalitario, que es peor que un autoritario. Porque todo lo quiere controlar dentro del Estado que Ollanta desea presidir. Él es fascista, por lo tanto “todo está dentro del Estado y nada de humano o espiritual se halla fuera del Estado y mucho menos tiene valor”, porque el fascismo es totalitario (ver: Carlos Sacheri, El Orden Natural, Lima, tres ediciones, pág. 52).
Es por eso que en la pág. 57 de su Plan de Gobierno, en el mejor estilo fascista, Ollanta propone repartir los medios de comunicación, en tres formas de propiedad: la estatal y social (que vienen a ser lo mismo, controladas por el Estado) y “privada” que es un decir, porque Ollanta define a los medios de comunicación como “un servicio público”, y según nuestra Constitución los servicios públicos están sujetos directamente al poder político: “Artículo 119.- La dirección y la gestión de los servicios públicos está confiada al Consejo de Ministros; y a cada Ministro en los asuntos que competen a la cartera a su cargo.”
Así es que, no votar por Ollanta, si no nos quedaremos sin las libertades de prensa, de expresión, de opinión y de información.
(*) Director Jurídico de UnoAmérica
V RAZON PARA NO VOTAR POR OLLANTA
SERGIO TAPIA TAPIA
Desde: http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LROpinion03&td=05&tm=05&ta=2011
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A semejanza de Hitler, Ollanta intenta llegar al poder por la vía electoral usando la democracia, pero una vez en el poder hará las reformas legales para gobernar perennemente. Lo que contradice la democracia, que es alternancia en el poder, vía elecciones, dentro de cada cierto e improrrogable plazo.
En la pág. 13 del Plan de Gobierno que Ollanta ha presentado al JNE, que es su primer capítulo, se afirma que nuestra “democracia es débil e incompleta”, porque “está acosada permanentemente por poderes fácticos (…) que nadie elige, nadie controla y nadie fiscaliza, como son el caso de los militares, los gremios empresariales, los medios de comunicación masivos, las iglesias (…), quienes (…) fijan las agendas políticas, organizan la opinión pública y alcanzan niveles de participación privilegiada en la toma de decisiones y ejercicio del poder.” (ver: http://www.partidonacionalistaperuano.net/images/archivos/PlandeGobierno_GanaPeru_2011-2016.pdf).
El plan político de Ollanta es fascista, que es el método de auténtica realización del marxismo. El marxismo concibe, sin ninguna excepción, que toda dependencia es injusta; con lo cual hasta la positiva y natural dependencia de los hijos menores hacia sus padres, desde el punto de vista marxista, es condenable. Y aunque esto sea una aberración inimaginable, es una realidad en Venezuela, porque ya Chávez ha presentado el proyecto de ley para que el Estado comparta el ejercicio de la patria potestad.
Así, entre muchas más aberraciones o desvíos del marxismo, está la persecución contra todas las religiones, porque los marxistas consideran que creer en Dios es una dependencia condenable (ver: Carlos Sacheri, El Orden Natural, Lima, tres ediciones, pág. 47).
Por eso Marx sostenía que “la religión es el opio del pueblo”, y eso explica por qué todos los marxistas tengan una existencia profundamente atea, que suele expresarse en un temible afán persecutorio contra los creyentes de cualquier iglesia, como siempre lo han hecho en los países que han dominado.
No es extraño que el Plan de Ollanta, inspirado en el marxismo, y redactado por fascistas hambrientos de poder autoritario, anuncien sin tapujos, la persecución contra las religiones, en el Perú, si llegan a ganar estas elecciones del 5 de junio.
Ollanta califica a las iglesias como “poderes fácticos”, esto significa autoridades ilegítimas, al margen de la ley. ¿Por qué piensa Ollanta que las iglesias son “poderes” ilegales? ¿Por qué cree Ollanta que las iglesias debilitan y hacen incompleta la democracia? En fin, ¿cuál será el concepto de democracia qué tiene Ollanta, que no tolera ni la existencia de las iglesias? ¿Qué poderes antidemocráticos ejerce la Iglesia Católica en la República Peruana? ¿Qué influencias tienen los evangélicos en el Poder Judicial? ¿Qué manejo ejercen los judíos sobre el Poder Ejecutivo? ¿Cuáles determinaciones adoptan los Testigos de Jehová en el Poder Legislativo? ¿Cómo utilizan los Mormones el Ministerio Público o la Defensoría del Pueblo? Todo esto que dice Humala es mentira.
Diga, usted, Ollanta: ¿Cuáles son sus pruebas para condenar a todas las iglesias como conspiradoras contra la democracia?</p>
Qué mentiroso fue Ollanta, el 21 de marzo pasado, cuando al terminar la visita al cardenal Cipriani declaró que “su partido comparte un pensamiento católico-conservador” (ver: http://www.rpp.com.pe/2011-03-21-humala-hablo-con-cardenal-cipriani-sobre-matrimonio-gay-y-el-aborto-noticia_347476.html).
(*) Director Jurídico de UnoAmérica
miércoles, 4 de mayo de 2011
IV RAZON PARA NO VOTAR POR HUMALA
SERGIO TAPIA TAPIA
Humala sintetiza su plan de gobierno en ocho propuestas, la tercera de ellas es “transformar el Estado con una nueva Constitución”. (Ver. Plan de gobierno de Gana Perú 2011-2016, presentación, pág. 7, en: http://www.partidonacionalistaperuano.net/images/archivos/PlandeGobierno_GanaPeru_2011-2016.pdf).
Esta iniciativa de Humala para cambiar de Constitución ha sido frecuentemente debatida durante la campaña electoral en la que aún estamos inmersos. Habiendo surgido tres posiciones: los que desean que la actual Constitución no se cambie; los que se empeñan en que sí debe ser cambiada de todas maneras; y los que creen que solo deberían hacerse algunas reformas puntuales a la actual Constitución.
Hay quienes desean conservar la actual Constitución para proteger el diseño económico que consagra y así guardarse de cualquier “salto al vacío”, como el que representa Humala. En esta posición conservadora está la mayoría de los liberales. Contrariando a esa posición, se ubican las izquierdas tras Humala, que desean retrotraernos a las épocas socialistas más oscuras que hemos padecido, como fue la dictadura socialista de Velasco y el tiempo en que estuvo vigente la desacertada Constitución de 1979, que intentaba perennizar los cambios socialistas del velasquismo. A estas posiciones de izquierda se suman algunas individualidades no izquierdistas, pero que enceguecidos por el odio desaprueban la actual Constitución por ser un documento del gobierno de Alberto Fujimori, a quien desean desaparecerlo del mapa de los recuerdos. Finalmente, hay quienes estiman que la actual Constitución debe ser reformada, porque todo documento jurídico es perfectible y entre otras plausibles propuestas se señala la restauración del Senado en el Congreso.
¿Qué es lo que Humala quiere con una nueva Constitución? Humala quiere “transformar el Estado”. ¿ Y para “transformar el Estado” se necesita una nueva Constitución? Sí y no. No se necesita, verdaderamente. Pero, según Humala, sí es necesario.
Para que el Estado cumpla mejor lo que le corresponde hacer no se necesita una nueva Constitución. Porque el Estado ya tiene sus funciones suficientemente reguladas en la actual Constitución. Y se puede “transformar” al Estado, mediante la reforma de las leyes que diseñan su estructura y sus atribuciones, dentro de la actual Constitución. También se puede modificar sustancialmente al Estado, restaurando la carrera del servicio civil, elevando las condiciones de los funcionarios y servidores, etc.
Empero, Humala no quiere mejorar el Estado, lo que él quiere es sumar más funciones al Estado para el gobierno dictatorial al que aspira. Y para eso sí necesita cambiar la Constitución.
Humala es enemigo de la causa reguladora del rol del Estado: el principio de subsidiariedad. Este principio otorga al Estado un rol supletorio, como mecanismo para asegurar las libertades de las personas y las sociedades intermedias (empresas, asociaciones y demás organizaciones sociales, políticas y económicas, incluso las culturales). Las sociedades intermedias son una red que sostiene a la sociedad humana, ubicada dentro de ese espacio organizacional que se encuentra entre las familias y el Estado. Es al interior de las familias y de las sociedades intermedias donde las personas son libres del tutelaje y la injerencia de la autoridad estatal. Es en las sociedades intermedias donde se realizan las personas en sociedad con sus semejantes, teniendo entre sí relaciones económicas, políticas, culturales y sociales.
La propuesta e intención socialista de Humala para cambiar la Constitución pasan necesariamente por reducir las libertades de la persona, limitando el espacio de libertad de las familias y las sociedades intermedias. Al igual que Chávez, en Venezuela, quien en estos días intenta usurpar el ejercicio de la patria potestad de los padres para con sus hijos, para sustituirlo por el tutelaje del Estado, del tirano y de su camarilla.
Si votas por Humala, se producirá tarde o temprano un cambio constitucional, cuya única intención es incrementar el poder y perpetuarse en él.
(*) Director Jurídico de UnoAmérica
III RAZON PARA NO VOTAR POR HUMALA
SERGIO TAPIA TAPIA
DESDE: http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LROpinion01&td=03&tm=05&ta=2011
(*) Director Jurídico de UnoAmérica
DESDE: http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LROpinion01&td=03&tm=05&ta=2011
¿Ollanta Humala, es fascista? Sí, Humala es fascista. No sólo por su etnosocialismo tawantisuyano, o por el empleo de paramilitares reservistas uniformados, en su primera etapa política, después de su amnistía por Paniagua, y cuando servía de agregado militar de Toledo.
Humala es fascista, y el fascismo es varias cosas: Es una ideología y por lo tanto es un estilo de comportamiento o una manera de ser. De otro lado, es un acontecimiento temporal y geográfico, sucedió en el Siglo XX, nacido en Italia y se extendió por diversos países de Europa, del Medio Oriente, de África e incluso en Iberoamérica.
El fascismo como ideología es lo que nos interesa por su vinculación con Humala y con Chávez, así como con Fidel Castro. El fascismo no es de derecha sino de izquierda; no es aristocrático sino popular; no es liberal sino que está bien ubicado dentro de las categorías del socialismo. Los dos personajes históricos señalados como símbolos del fascismo, Mussolini y Hitler, militaron en partidos de izquierda marxista, antes de fundar sus propias organizaciones fascistas. Hitler se preciaba que “del marxismo (…) puede decirse que soy su realizador”, y sobre la utilidad del método marxista para sus planes, afirmaba “que lo interesante e instructivo del marxismo son sus métodos (…), las sociedades obreras (…), las células de empresa, las exhibiciones de masa, los folletos de propaganda redactados para agitar a las multitudes… Casi todos esos nuevos medios de la lucha política han sido inventados por los marxistas. Me bastó apoderarme de ellos y desarrollarlos, y así tengo ahora lo que necesitábamos” (En: Hermann Rauschning, Hitler Me Dijo, Madrid, 1946, pág. 129).
Además, sobre el valor de lo consignado en un Plan de Gobierno, Hitler decía: “¿Hace falta explicarle el significado de ese programa? ¿Sería usted tan simple para tomarlo a la letra, para no advertir que no es más que un señuelo y una exornación de nuestro teatro?” (En: H. Rauschning, pág. 131).
Exornación es adornar. Fidel Castro “adornó” su engañoso y siempre marxista plan de dominación de Cuba. Chávez “adornó” sistemática y eficazmente sus verdaderas intenciones para perpetuarse en el poder en Venezuela. Humala, como buen fascista, adorna en la segunda vuelta su Plan de Gobierno, y se muestra impávido cuando se le pregunta si lo está cambiando, respondiendo que “Defiende plan de gobierno que entregó al JNE” (ver: Perú21, miércoles 27 de abril, pág. 7).
Humala es fascista, de izquierda, realizará el marxismo en el Perú, y lo que está en su Plan de Gobierno, tendrá que adornarlo, para los ingenuos que creerán al pie de la letra lo que diga y desdiga, según las circunstancias de su avance hacia el poder, que para él será insaciable.
lunes, 2 de mayo de 2011
II RAZON PARA NO VOTAR POR HUMALA
DESDE: http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LROpinion02&td=02&tm=05&ta=2011
SERGIO TAPIA TAPIA
En las primeras líneas del plan de gobierno, que Humala ha depositado en el Jurado Nacional de Elecciones para garantizar lo que hará si llega al poder, se dice que el 80% de la población del Perú “no está de acuerdo con el modelo económico neoliberal”. Inmediatamente propone la solución, su “propuesta nacionalista de una transformación económica, social y política del país”. Es decir, que respecto de nuestro actual sistema de vida social, política y económica, la pretensión de Humala es cambiarlo íntegramente. Todo ya está anunciado y detallado en su plan de gobierno, el que no sé hasta cuándo se podrá ver en http://www.partidonacionalistaperuano.net/images/archivos/PlandeGobierno_GanaPeru_2011-2016.pdf
SERGIO TAPIA TAPIA
En las primeras líneas del plan de gobierno, que Humala ha depositado en el Jurado Nacional de Elecciones para garantizar lo que hará si llega al poder, se dice que el 80% de la población del Perú “no está de acuerdo con el modelo económico neoliberal”. Inmediatamente propone la solución, su “propuesta nacionalista de una transformación económica, social y política del país”. Es decir, que respecto de nuestro actual sistema de vida social, política y económica, la pretensión de Humala es cambiarlo íntegramente. Todo ya está anunciado y detallado en su plan de gobierno, el que no sé hasta cuándo se podrá ver en http://www.partidonacionalistaperuano.net/images/archivos/PlandeGobierno_GanaPeru_2011-2016.pdf
La nueva vocera del humalismo, Aída García Naranjo, de histórica trayectoria de izquierdas, desde antes de la fundación del Partido Nacionalista comenta sobre su plan de gobierno: “Estamos claros que ese programa máximo no se puede implementar si uno no tiene una mayoría política. Pero la esencia del programa es la gran transformación, de todas maneras una propuesta de cambio”. (Ver en: “Adital”; que es la agencia de prensa de la Teología de la Liberación, muy vinculada al Foro de Sao Paulo, al que pertenece Humala:
http://www.adital.com.br/site//noticia_imp.asp?lang=ES&img=N&cod=55852 ). Por lo tanto, todo lo que está contenido en el plan de Humala no es para aplicarse en los primeros 100 días de su virtual presidencia, porque carece de la mayoría política. Pero sí se aplicará, y se aplicará íntegro, cuando tenga la mayoría política. Los humalistas serán políticamente poderosos, conforme lo puedan, y más fácil es desde el poder incrementar el poder. Hay diversos modos de “construir” la mayoría política, los amigos ideológicos de Humala han sido maestros en la materia: (1) El modelo cubano-guevarista, es fusilar a todos los disidentes; (2) el modelo chavista (extendido a Bolivia, Ecuador y Nicaragua, y del cual se salvó Honduras, a pesar de la OEA), es la reelección inmediata e indefinida; (3) el modelo kirshnersiano, en Argentina, fue la reelección por alternancia matrimonial; (4) El modelo Lula, es la permanencia partidaria mediante sustitutos (que no es muy original, fue como el PRI gobernó México durante 60 años).
Humala viene ganando en todas las encuestas y aquí no hay un “Chapulín” que nos salve. La mal habida clase política que padecemos (con los Bedoyas, Bruces y todos sus etcéteras) suicidamente le ofrecen el poder a Humala, animados por los corifeos cómplices de una importante proporción de los medios de prensa. En la tribuna (¿en Miami?) los residuos de una clase empresarial perezosa, por su inveterada frivolidad, espera desapasionada debido a sus horizontes cortoplacistas.
Queda al pueblo peruano salvarse a sí mismo, con el noble ademán que siempre ha sabido conservar, aun en las peores crisis de nuestra historia. Aunque siempre traicionado por sus clases dirigentes (que de dirigentes nada tienen, sino tan solo el lugar que ocupan). Es al pueblo peruano al que le corresponderá optar diciendo no a la revolución inspirada en el socialismo comunista, que es la ideología que nutre todo el programa de gobierno de Humala y que motiva a sus cómplices electos y reelectos en el Congreso.
(*) Director Jurídico de Uno América
I RAZON PARA NO VOTAR POR HUMALA
DESDE: http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LROpinion03&td=01&tm=05&ta=2011
SERGIO TAPIA TAPIA
SERGIO TAPIA TAPIA
Detrás de Ollanta Humala, y de su partido “Nacionalista”, está el “Foro de Sao Paulo”, que es la nueva organización internacional comunista fundada por Fidel Castro en 1990, en Brasil, con el apoyo de Lula, para reorganizar el socialismo comunista en América Latina, después de la caída del imperio Soviético en 1989. El comunismo es una red internacional de partidos, jerárquicamente dirigidos, y el partido de Humala es miembro del “Foro de Sao Paulo” (ver: http://es.wikipedia.org/wiki/Foro_de_S%C3%A3o_Paulo).
El ambidiestro personaje de la inteligencia peruana, Andrés Gómez de la Torre, desliza una pregunta con signo afirmativo, en el supuesto de un eventual gobierno de Humala: “Principalmente en Venezuela y Bolivia están presentes los cubanos (con su DGI o su histórico G-2, de gran experiencia histórica por nuestra región) e Irán (con la VEVAK, servicio de Inteligencia de gran vocación internacionalista reciente, especialmente hacia América del Sur). (…) ¿La embajada de Cuba en Lima jugará nuevamente, como en los años setenta, algún rol en la reorganización de la Inteligencia peruana de imponerse electoralmente el nacionalismo?”
Es una paradoja que la organización política de Humala se autodenomine “Nacionalista”, porque de nacional poco tiene. Humala es apoyado por Patria Roja el-primo-hermano-partidario de Sendero Luminoso (ver aviso pagado en: La República pág. 11 y en La Primera pág 7, ambos el mismo día 19 de abril); Humala se presenta en estas elecciones formando la Alianza Electoral “Gana Perú” integrado solo por grupos comunistas: Partido Comunista del Perú, Partido Socialista, Partido Socialista Revolucionario, Movimiento Político Voz Socialista, entre otros grupos menores. El partido de Humala es miembro del Foro de Sao Paulo, formado por organizaciones políticas extranjeras, todas comunistas, lo que es grave en sí mismo. Pero, más grave aún es que también es miembro del “Foro de Sao Paulo” la organización narco-guerrillera colombiana de las FARC (ver: http://es.wikinews.org/wiki/Las_FARC_piden_participaci%C3%B3n_m%C3%A1s_activa_en_el_Foro_de_S%C3%A3o_Paulo
, y también en: http://www.redglobe.org/nuestra-america/colombia/24/1029 ).
, y también en: http://www.redglobe.org/nuestra-america/colombia/24/1029 ).
La subordinación de Humala a los intereses de los hermanos Raúl y Fidel Castro (de Cuba) y del tirano Chávez (de Venezuela), no sólo no garantiza sino que pone en riesgo los legítimos intereses “nacionales” del Perú.
(*) Director Jurídico de UnoAmérica
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